Qué resolvemos
El problema marca
el punto de partida.
No necesitas saber qué metodología contratar. Necesitas describir qué se repite, dónde se acumula el trabajo y qué resultado no está saliendo. De ahí sale el alcance.
- Cuatro situaciones frecuentes
- Retrasos con el equipo saturado, resultados que dependen de la persona, indicadores que no llevan a decisiones y trabajo manual que consume el día.
- Un mismo motor
- Entender, medir, priorizar, rediseñar, implementar, comprobar y estandarizar. Cambia el contenido, no el rigor.
01 / Elige por síntoma
Empieza por lo que ya
estás viendo todos los días.
Cada solución parte de un síntoma concreto y termina en algo que queda funcionando en la operación, no en un entregable de escritorio.
Hay retrasos aunque todos estén ocupados.
Recuperar tiempo y capacidad
Esperas, retrabajos y cuellos de botella que alargan el ciclo y consumen la capacidad del equipo sin que nadie esté ocioso.
Ver esta solución 02El resultado depende de quién esté ese día.
Dar consistencia a la operación
El mismo trabajo se resuelve de formas distintas, el conocimiento vive en pocas cabezas y los procedimientos existentes no se consultan.
Ver esta solución 03Hay indicadores, pero los problemas siguen iguales.
Convertir datos en decisiones
Se controla el resultado final, pero no las variables que lo producen, y las reuniones de seguimiento no terminan en acciones con dueño.
Ver esta solución 04El equipo pasa el día copiando y persiguiendo información.
Reducir trabajo manual repetitivo
Transcripción entre sistemas, seguimiento disperso y tareas repetitivas que consumen tiempo que debería ir a lo que necesita criterio.
Ver esta solución02 / Cómo elegimos qué usar
Problema primero.
Herramienta después.
Usamos gestión por procesos, Lean, Six Sigma, estadística, análisis de datos, automatización e inteligencia artificial cuando ayudan a resolver el problema. Ninguna de esas herramientas es la identidad de la firma.
Principios que aplicamos
- Nunca usar complejidad para aparentar conocimiento.
- Nunca automatizar un proceso que primero debería simplificarse.
- La velocidad importa después de entender bien el problema.
- Una solución sencilla que funciona vale más que una sofisticada que no puedes sostener.
- La tecnología debe justificar su costo con valor operativo.
Qué recibes en cada caso
- Un punto de partida medido, no una impresión.
- Un rediseño probado antes de extenderlo a toda la operación.
- Acompañamiento dentro de la operación durante la implementación.
- Un estándar utilizable y responsables preparados.
- El siguiente nivel de mejora identificado antes de que salgamos.
03 / El siguiente paso
Si tu caso no encaja
exactamente en ninguno, escríbenos igual.
La mayoría de las operaciones mezclan dos o tres de estas situaciones. Parte del trabajo es distinguir el problema declarado del problema real.
Comprender antes de prescribir.
Conversemos sobre tu operación